Manifiesto
Tal vez sea hora que deje de tratar de arrancar con zarpazos desesperados las riquezas del mundo freelance y de cuadrar en el último minuto el promedio para graduarme con honores. Tengo mejores cosas que hacer con mi tiempo y mi energía que regalarle trasnochos a unos miserables pesos para beber el fin de semana o ahorrar para el famoso viaje a Medellín que estoy tratando de realizar desde hace un año.
Esta basura se acabó. Como dirían en Macondo: “Me cago en las expectativas y en el grado antes de los 25, en el trabajo del millón y medio, en el carro y el apartamento, en salir a rumbear todos los fines de semana, en conquistar una Barbie y en arrasar con LaCoste y Arturo Calle. Mando al infierno toda forma de presión sobre lo que tengo o no tengo que hacer. Me enorgullezco de trabajar con mi mejor amigo a una tarifa incierta mitad metálico mitad especie, de seguirle dando al proyecto de grado después de terminarlo luego de dos años solo para que quede bien, de ser papá a los 24 y regalarle a mi hija más tiempo del que le dedican a sus familias los padres que les pagan a sus pequeños colegio de millón al mes, de mi guitarra y de mi francés. Agradezco mis oportunidades, mi talento; mis amigos como hermanos, y las mujeres que quise y que vivirán por siempre en mi corazón. Agradezco mi familia y mi estrella pequeña que acosté esta noche después de contarle un cuento y darle el remedio para la tos. Pelearé por seguir viviendo como me enseñó mi padre y me quiso mi madre desde siempre: libre y feliz.”

Saudade dijo
Le cuento que muy interesante el manifiesto. Ojalá yo hubiera escrito algo así a mis 24 años, habría hecho un compás de espera y tal vez estaría mejor ahora.
24 Octubre 2005 | 05:19 PM